domingo, noviembre 24

Tres cosas importantes hay en nuestra vida: tiempo, esfuerzo y atención


A veces, cuando las cosas nos van bien, tenemos la extraña percepción de que algo falla. Es una sensación curiosa, una mezcla de frustración, desánimo e insatisfacción que nos sorprende y nos parece difícil de aceptar teniendo en cuenta nuestras circunstancias. Las cosas parecen ir bien, pero en ese momento nos sentimos como si algo no estuviera funcionando correctamente. En estas condiciones es tentador ponernos profundos y creer que algo importante va mal, que "en el fondo" las cosas no nos llenan o que esa vida no es para nosotros. Pero la realidad, en la mayor parte de los casos, suele ser mucho más sencilla. Lo que falla no es el “qué”, es el “cómo”. Dicho de otra forma, el problema no está en nuestras relaciones, ni en nuestro trabajo, ni las cosas que tenemos, el problema está en la forma en la que vivimos nuestra relación con esas cosas.

¿Qué sentido tiene estar jugando con nuestros hijos o acariciando a nuestra pareja mientras pensamos en los problemas del trabajo?

Lo primero que habrá que revisar es cómo distribuimos nuestro tiempo. Es nuestro recurso más valioso. Es lo que antes se va a terminar, lo que antes echarás de menos y lo más importante, es lo único que nunca podrás recuperar si lo pierdes. La clave es elegir bien en qué lo invertimos. Tenemos que asegurar que las cosas que hemos elegido, aquellas que nos parecen realmente importantes, tengan tiempo suficiente. No tiene sentido quemar nuestros días en pequeñas distracciones o apagando fuegos puntuales que en ocasiones ni siquiera nos importan. Nos distraemos con esas cosas solo porque no nos paramos a pensar qué pintan en nuestras vidas o porque no hemos sabido decir que no a alguien. La clave está en asegurarnos de que lo verdaderamente importante tenga un hueco en nuestra agenda y no aplazarlo ni un instante. Si hay algo que de verdad queremos hacer, tenemos que hacerlo ya, ¡cuanto antes! No tiene sentido esperar a que ocurra solo, porque lo más probable es que nadie lo haga por nosotros.  

Centrar el foco  

En segundo lugar debemos recuperar el control de nuestra atención. La atención es el foco, el objetivo de la cámara con la que miramos al mundo. Sentimos, pensamos y actuamos sobre aquello a lo que atendemos. Y tenemos un pequeño problema, no podemos atender a todo. Por eso debemos elegir, seleccionar una parte del mundo y dejar la otra fuera. Así, el mundo, nuestro mundo, será solo una pequeña parte del mundo real. La buena noticia es que podemos elegir qué parte de ese mundo haremos nuestra. Es importante saber que si nosotros no ejercemos ese control, alguna parte poco racional de nuestro cerebro lo hará por nosotros, con todo lo que eso significa.

Cuando algo nos apasiona somos capaces de asumir más riesgos para conseguirlo y resistimos mucho mejor la frustración

Por si esto fuera poco, también están las agencias de comunicación, empresas de tecnología, redes sociales, etc., todos están luchando por conquistar un pedacito de ese recurso, y creedme cuando digo que cuentan con gente muy buena y lista pensando cómo hacerlo. Por eso es tan importante recuperar el control de nuestra atención. Estar realmente presente, atentos a lo que ocurre, es lo que hará que nuestro tiempo sea de calidad. ¿Qué sentido tiene estar jugando con nuestros hijos, acariciando a nuestra pareja o leyendo un libro apasionante mientras pensamos en los problemas del trabajo, el mal resultado de nuestro equipo o las últimas noticias cargadas de pesimismo? Probablemente este es el gran desafío de nuestro tiempo, ser capaces de estar presentes en aquello que realmente nos importa, de situar toda nuestra atención en aquello que nosotros hemos elegido, sin mezclarlo con nada ni nadie que no lo merezca.  

La flexibilidad, el ingrediente definitivo  

Lo último que debemos tener en cuenta es cuánto y en qué vamos a esforzarnos. El esfuerzo suele ser una consecuencia de la pasión. Cuando algo nos apasiona somos capaces de asumir más riesgos para conseguirlo y resistimos mucho mejor la frustración y los contratiempos que ocurren mientras lo intentamos. Pero en ocasiones pasión y esfuerzo no van de la mano, y es en estos casos cuando nos sentimos más confusos. Cuando esto ocurre es posible que nuestro esfuerzo esté encaminado a huir o a prevenir ciertas cosas que nos asustan o nos preocupan. En estos casos no nos sentimos satisfechos, ni felices, nos sentimos, en el mejor de los casos, aliviados. Estamos seguros de que existen situaciones en las que este esfuerzo por prevenir lo que nos asusta está completamente justificado, pero en la mayor parte de los casos, el problema es sólo que no nos hemos parado a pensar lo suficiente. La clave es si queremos vivir huyendo de lo que nos asusta o luchando por lo que nos importa, porque no siempre son compatibles y de la elección que hagamos dependerá en gran medida que consigamos o no nuestros objetivos más preciados.    

Resumiendo, si consigues gestionar a la perfección tu tiempo, decidir de manera completamente autónoma a qué vas a atender y esforzarte única y exclusivamente en aquello que realmente te apasiona, lo siento pero me temo que tampoco serás feliz. La perfección es una de esas cosas que nos llevan a perder tiempo en correcciones innecesarios, a despilfarrar nuestra atención en detalles irrelevantes y a esforzarnos en prevenir errores absurdos. El ingrediente principal para que esta receta funcione es la flexibilidad. Así que luchemos por ser mejores cada día a día mientras disfrutamos de vez en cuando de nuestra humana y maravillosa imperfección, ¡mucha suerte en el intento! 

 

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-11-05/tres-cosas-importantes-hay-en-nuestra-vida-tiempo-esfuerzo-y-atencion_50142/

viernes, noviembre 22

Preguntas y respuestas sobre la autoestima

¿Qué es la autoestima?
 
Seguro que alguna vez has oído hablar de la autoestima, pues bien, podemos decir que la autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos sobre nuestros pensamientos, sentimientos, las experiencias que tenemos a lo largo de la vida. La autoestima no es estática y no es algo que podamos decir que hemos nacido con o sin ella.
 
¿Puede la autoestima variar con el tiempo?
Efectivamente, la autoestima varía a lo largo de nuestra vida, en función de nuestra situación personal, laboral, sentimental, etc. Podemos decir que cuando existe una concordancia entre lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos, y además estamos satisfechos con ello, nuestro nivel de autoestima es más elevado.
 
¿Qué importancia tiene?
Es muy importante tener un buen nivel de autoestima. La baja autoestima es un factor que en muchos casos desencadena otros problemas como inseguridad, ansiedad, depresión, problemas de alimentación, alcoholismo, obsesiones, etc.
 
¿Es malo tener mucha autoestima?
Tener un buen nivel de autoestima no es ser egoísta. Hay personas que confunden la autoestima con el egoísmo y se trata de cosas distintas. El egoísmo es pensar en nosotros primero y en nosotros después, muchas veces sin tener en cuenta lo que piensan, sienten o esperan los demás de nosotros. Un buen nivel de autoestima, por el contrario, es pensar en nosotros como un ser más de la humanidad, con sus virtudes y sus defectos, no creernos mejor ni peor que nadie, sino únicos y diferentes, simplemente.

Las personas con autoestima asumen riesgos, cometen errores y aprenden de ellos, tienen, por supuesto, en cuenta las opiniones de otras personas, pero defendiendo siempre sus derechos, ideas y opiniones, sin ofender a otros. Tiene confianza en ellos mismos y si algo no les gusta o no les sale bien, lo intentan corregir.
¿Cómo se si tengo la autoestima baja?
Un bajo nivel de autoestima se detecta cuando vemos a los demás mejores que nosotros, sólo vemos defectos en nosotros mismos (con suerte, alguna virtud pero quitándole mérito), no damos nuestra opinión por miedo al rechazo, buscamos la aprobación en terceras personas, evitamos responsabilidades, tenemos inseguridad, no nos creemos capaces de hacer las cosas bien, tenemos miedo al fracaso, etc., en definitiva nuestra imagen está distorsionada.
 ¿Cómo puedo evaluar mi nivel de autoestima?
Por ejemplo, puedes hacer una lista con tus cualidades y tus defectos. Es importante que te esfuerces hasta conseguir el equilibrio entre los dos listados. Nadie es perfecto. Todos tenemos cualidades positivas y a mejorar. Si al hacer tu listado, sólo ves defectos, piensa que algo puede estar fallando en cómo te ves a ti mismo.

Es importante que tengamos en cuenta que nos desenvolvemos en distintos contextos en nuestra vida (con amigos, en el trabajo, en la familia, con conocidos, con desconocidos, etc) y es posible que no te comportes de la misma forma en cada contexto. Analízalo con detenimiento y busca esas cualidades. Recuerda que una misma cualidad puede ser positiva para ti mientras que para otros puede ser neutra o incluso negativa. Lo importante es cómo te veas tú.  
Y la pregunta del millón: ¿cómo puedo mejorar mi autoestima?
1 - No te compares con otras personas porque cada persona es distinta. No te tomes tan a pecho los comentarios negativos de personas que no te conocen al fin y al cabo no te conocen y no saben quién eres. 
2 - No confundas autoestima con ser arrogante o egoísta. Tener autoestima te sitúa en un punto en el que aceptas y comprendes que cada persona es un mundo. Otra cosa muy distinta es pensar que eres superior o inferior a los demás, eso no es autoestima y ni mucho menos, saludable. 
3 - Identifica tus miedos, tus errores y haz frente a ellos. Todos cometemos errores. Lo importante es ponerles solución y aprender de ellos. 
4 - Aprende a decir NO, a expresar tus opiniones y tus deseos sin miedo, siempre desde un lenguaje claro y sin ofender a la otra persona con la que hablas.
 
Tal y como dice un proverbio hindú: "Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie" 
Y tú, ¿tienes un buen nivel de autoestima?
 
Fuente: http://lamenteesmaravillosa.com/preguntas-y-respuestas-sobre-la-autoestima

jueves, octubre 31

Si algo te da miedo, dilo en voz alta

Expresar de forma sincera las emociones reduce el miedo según acaba de demostrar un estudio de la Universidad de California (EE UU) que publica la revista Psychological Science.
 
Según los autores, ponerle nombre a las emociones en el momento en que nos enfrentamos a un temor puede hacerlo desaparecer. En sus experimentos, Michelle Craske y sus colegas trabajaron con sujetos que sufrían cierto temor a las arañas y estudiaron su reacción ante el contacto con una tarántula viva.
 
Algunos pronunciaron en voz alta expresiones como “siento ansiedad y miedo por esta fea y terrorífica araña”, mientras que a otros se les pidió que suavizaran sus emociones con frases como “esa araña no me puede hacer nada y no me da miedo”. Transcurrida una semana, los participantes volvieron a enfrentarse al animal y se les solicitó que intentaran tocarlo con un dedo mientras se medía su respuesta fisiológica, en especial cómo les sudaban las manos. Aquellos que la primera vez habían expresado sus emociones de miedo tal y como las sentían lograron acercarse más a la tarántula, e incluso tocarla, y sufrieron menos ansiedad que el resto.
Aunque aún no entienden a qué se debe este fenómeno, los investigadores aseguran que admitir en voz alta el miedo y expresar las emociones puede ayudarnos a cambiarlas o, al menos, suavizarlas. Analizando las palabras exactas que usaron los individuos para describir su experiencia comprobaron que los que más rápido habían reducido su miedo era los que usaron más palabras negativas para describir al arácnido. Según Craske, este es el primer estudio que demuestra que “el etiquetado emocional del miedo y la ansiedad en un escenario real tiene efectos positivos”. Los investigadores analizarán ahora cómo esta estrategia podría ayudar a las personas que han sufrido un trauma, por ejemplo las víctimas de un rapto o de la violencia doméstica.
 
Fuente: “Muy Interesante” (Elena Sanz) – http://www.muyinteresante.es/si-algo-te-da-miedo-dilo-en-voz-alta

miércoles, octubre 30

CINCO TÉCNICAS PARA MEJORAR NUESTRA AUTOCONFIANZA


La falta de confianza en nosotros mismos es posiblemente la emoción más frágil y desmotivante que podamos sentir. La vida siempre nos está poniendo a prueba en pequeños y grandes escenarios, nuestro día a día esta repleto de momentos en los que se nos obliga a actuar y, donde nosotros mismos, deseamos dejar constancia de lo que deseamos y a lo que aspiramos. A veces no es fácil, es verdad, pero si ponemos en una balanza todas las cosas que hemos dejado escapar debido a nuestra falta de confianza, y comprobamos que el peso de las mismas nos ha traído más pérdidas que beneficios, tal vez sea el momento de actuar.

Y todos, absolutamente todos somos capaces de mejorar esta capacidad.

TÉCNICAS PARA MEJORAR NUESTRA AUTOCONFIANZA
 
Pensemos durante un momento en alguna de esas cosas que implican confianza personal y que son tan decisivas en nuestra existencia: Afrontar una entrevista de trabajo, lograr esa meta que tenemos en mente y donde aglutinamos la mayoría de nuestros sueños, encontrar pareja o decidirnos a dar ese primer paso ante la persona que nos atrae, resolver conflictos con otras personas de nuestro entorno personal, atrevernos simplemente a decir en voz alta aquello que sentimos y pensamos...

Como podemos ver, son dimensiones realmente importantes en nuestro desarrollo personal y social, sobre las que se sustenta ese pilar llamado autoconfianza. Acceder a ella, conocerla y asimilarla requiere de una serie de pasos de los que debemos empezar a ser conscientes. Veámoslos:


1. CONVERTIR LOS NEGATIVO EN POSITIVO: 

Debemos empezar a darnos cuenta de esas situaciones en que nuestro pensamiento nos bloquea con frases como “yo no voy a poder con esto”, “no me atrevo”, “lo voy a hace mal, soy torpe”, “se van a reír de mi”, “no soy lo suficientemente bueno”.... ¿Por qué debemos “vestirnos” siempre con esa negatividad? ¿Qué tal si una mañana decidimos vestirnos con la armadura del positivismo? Probar no cuesta nada, basta con darse cuenta de esos instantes en que la negatividad nos detiene e intentar reformularla de otro modo: “soy lo bastante capaz y voy a hacerlo”, “haré realidad mis sueños, puedo conseguirlo”... De nosotros depende dar el giro hacia la confianza en nosotros mismos.
 

2. DESCUBRE QUIÉN ERES Y LO QUE QUIERES:

¿Sabes realmente lo que quieres? Si lo sabes... ¿Por qué no vas a por ello? Busca las acciones que pueden llevarte a la meta de tus objetivos, la felicidad es ese escalón al que se accede con dos o tres pasos más, puede que requiera algo de esfuerzo, pero el simple progreso, el subir subiendo peldaño a peldaño va a conseguir que te vayas sintiendo mejor. ¿Por qué no intentarlo si conoces ya lo que te motiva y lo que enciende la luz de tus sueños?
 

3. SER CONSCIENTE DE LOS ÉXITOS CONSEGUIDOS:

Todos hemos conseguido cosas en algún momento de nuestras vidas, todos hemos accedido a determinados logros en el pasado y ello nos debe valer para demostrarnos que somos capaces. ¿Si lo conseguimos una vez, por qué no podemos conseguirlo de nuevo? Y más aún, si reconocemos que somos capaces de de realizar determinadas cosas, debemos empezar a pensar en intentarlo en otros ámbitos. La autoconfianza se basa también en reconocer nuestras habilidades y nuestros aspectos positivos, para poder aplicarlos en esas otras áreas en la que nos vemos un poco más inseguros.


4. NO TE COMPARES:

Nunca. No pongas a los demás como referencia ni tengas en cuenta lo que los demás piensen de ti. Sé tú mismo. Todas las personas somo únicas y particulares, y ello nos enriquece, y si bien es cierto que todos tenemos cosas positivas y negativas, es bueno reconocer esta individualidad para envolverla de fortaleza evitando que nos sintamos “inferiores”.
 

5. ESFORZARNOS PARA MEJORAR:

Para mejorar nuestra autoconfianza debemos superarnos día tras día hasta que nos sintamos orgullosos de nosotros mismos. Para ello siempre es útil saber qué podemos cambiar para ser un poco mejores, para mirarnos al espejo y decirnos: “Voy a ser capaz”. La superación personal es un camino que se teje día tras día con el único propósito de hacernos sentir mejor y vernos a nosotros mismos como personas capaces de alcanzar las metas que nos propongamos.

 Vale la pena intentarlo.

 

 

Fuentet: http://lamenteesmaravillosa.com/cinco-tecnicas-para-mejorar-nuestra-autoconfianza#sthash.3giZOXkf.dpuf

viernes, septiembre 27

EMOCIONES EXPRESADAS, EMOCIONES SUPERADAS.

Hay una frase que yo repito mucho a mis pacientes: EMOCIONES EXPRESADAS, EMOCIONES SUPERADAS. Algunos se identifican con ella, otros encuentran dificultad en su planteamiento, pero lo que nadie me puede negar es que cuando las emociones negativas se nos ponen de manifiesto nuestro cuerpo, a nivel físico, se resiente.

Ante una misma dolencia o enfermedad su manifestación física se desarrolla de una u otra manera dependiendo del estado de ánimo con el que la afrontemos. En enfermedades como el cáncer o la fibromialgia está demostrado que el aprender a gestionar las emociones y encontrar cierto equilibro emocional, hace que la presencia de sentimientos positivos ayude a la recuperación del paciente.


¿Qué es una enfermedad en si misma?
No es más que una alteración del estado normal de nuestro organismo, o parte de él, por no poder recibir lo que necesita. Algo así como un CONFLICTO interno.

La persona se constituye en cuerpo (físico) y mente (raciocinio y emociones), ambos son necesarios para el buen funcionamiento del organismo. Por tanto, tan importante es atender la carencia física que está sufriendo un determinado órgano, como atender las necesidades emocionales que tiene un paciente para combatir dicha dolencia. ¿La solución? LA PREVENCIÓN.

Si aprendemos a cuidarnos física y emocionalmente evitaremos la aparición de muchas alteraciones psicofisiológicas o las combatiremos con mayor efectividad en caso de que se nos presenten.
Se trata de un proceso de ADAPTACIÓNa nosotros mismos y al medio en el que nos desarrollamos.

¿Cómo relacionaríamos una dolencia emocional con una alteración física?

Para hacerlo de manera clara y sencilla enumeraré los órganos que se suelen ver afectados cuando no hemos solucionado emocionalmente algo que nos preocupa.

- HÍGADO:o Se le vincula con la ira, el enfado, y la agresividad.

- CORAZÓN E INTESTINO DELGADO:o Relacionado con la euforia, histeria, excitación, hipersensibilidad y nerviosismo.

- ESTÓMAGO, BAZO Y PÁNCREAS:o Se ven alterados por desequilibrios emocionales como la ansiedad, la duda, el escepticismo y los celos.

- PULMÓN E INTESTINO GRUESO.o Guardan relación con las dificultades para comunicarse cuando uno quiere imponer su palabra, el exceso de autoridad y el dominio sobre los demás.

- RIÑÓN Y VEJIGA.o Vinculados al miedo, la falta de autoestima, la timidez y la desesperanza

Como podemos ver EMOCIONES y ÓRGANOS van de la mano, por ello es tan importante hacerle caso a la expresión de las primeras para evitar disfunciones en los segundos.

miércoles, septiembre 11

El Cambio

 
El Cambio con el Dr. Wyne Dyer

Sencillamente Espectacular....
Toda vida tiene un punto de inflexión, un cambio, una toma de decisión acerca de lo que realmente importa.

Esta película cuyo protagonista principal es el Dr.Wayne Dyer, nos relata de una forma muy humana sus ideas sobre el sentido de la vida, las relaciones entre las personas y la siempre presente posibilidad de que todo puede adquirir un significado.

Al principio de nuestras vidas seguimos un camino trazado por el ego, un camino de ambición, competencia y esfuerzo. Al amanecer de nuestra edad madura con demasiada frecuencia nos encontramos atrapados en un lugar solitario y desolado que nunca tuvimos intención de visitar.

Nuestros sentimientos de tristeza y frustración nos dicen que tomamos un rumbo equivocado. El anhelo que sentimos a esta edad es una llamada a la renovación. El Cambio nos muestra el camino a casa, el camino para volver a descubrir nuestro verdadero yo, nuestro propósito, y la vida con sentido que es nuestra verdadera vocación."

De los creadores de Usted Puede Cambiar Su Vida: La Película viene un retrato apremiante de tres vidas modernas en necesidad de nuevas direcciones y nuevos significados.

lunes, julio 8

EL AMOR



 
ETAPAS DEL AMOR:
¿Qué ocurre en un primer momento? Enamoramiento: En esta fase aparece el mito, la idealización de nuestra pareja en la que no le vemos ningún defecto -tapados como estamos por la ceguera temporal de los sentimientos- y es evidente que no será por que no los tenga, solo que todavía no los hemos descubierto. La pasión, llevada al extremo de sensaciones vibrantes y novedosas, libera adrenalina -hormona que tiene la facultad de hacer activar emociones tan fuertes de forma muy rápida- pero que supone un desgaste físico impresionante para tu cuerpo y que en algún momento (en torno al primer trimestre) su propia inteligencia va a detener.
A partir de aquí, va descendiendo paulatinamente y aumentando la segregación de oxitocina y vasopresina, generando sentimientos de afecto y ternura más que de sexo puramente pasional. En torno al medio año los sentimientos de unión son cada vez más fuertes. Esta fase puede prolongarse durante un año, más o menos.
 En ésta se encuentran presentes − de menor a mayor grado − el compromiso, el romanticismo, el erotismo y la intimidad − que es la que más aumenta − Y, también es en esa fase, cuando aparecen inseguridades, desconfianzas, discrepancias y desencuentros. 
 
¿Qué ocurre en una segunda etapa de la relación? Amor y pasión: puede durar hasta cuatro años más. En esta fase, la pasión erótica decrece, aunque la pasión romántica continúa en aumento, al igual que la intimidad y el compromiso -sobre todo-. Hormonalmente decrecen paulatinamente la dopamina y serotonina. Se asociaría a la etapa de volver a querer relacionarse con el mundo y hacer más escapadas románticas con más parejas, por ejemplo.
Esta situación no significa necesariamente un paso atrás en la relación sino la vuelta a la vida social "normal". A partir del segundo año el peligro de la relación está en la rutina y la falta de innovación o el interés por la experimentación de algo nuevo dentro de la relación.
 
¿Qué cambios se dan a partir del quinto año de relación? De compañerismo. A partir del quinto año de relación aumenta la complicidad, disminuye la pasión romántica y erótica, aumentan el compromiso y la intimidad siendo más constantes. La complicidad, la comprensión del otro y la aceptación están muy marcadas ahora. En cuanto al sexo puede haber menos cantidad, pero la calidad se puede mantener, incluso algunas parejas la mejoran.
Cuando dos personas maduras están enamoradas, ocurre que aunque estén fuertemente unidas, su unión no destruye su individualidad, de hecho se potencia, ayudándose a ser más libres y menos esclavos de sus emociones, siendo cómplices de la vida del otro sin oprimirla.

 

Fuente: http://alavareyes.com/index.php?mid=niv151-con250